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Posts Tagged ‘Gurdjieff’

EL PODER DE LA NO INTENCIÓN

Atendiendo a la petición de varias personas, comparto la presentación de la conferencia que realizamos en el Grupo Espírita de La Palma el pasado viernes 21 de julio, por si pudiera servir como puntos de meditación para cualquiera de nuestros amigos/as visitantes.

Incluimos un video final con la canción de Franco Battiato “Centro de gravedad permanente”, que también formó parte de la presentación.

 


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DISERTACIONES DE GURDJIEFF: EL “SABER” Y EL “SER”

DE: “Fragmentos de una Enseñanza Desconocida”

Por: P. D. Ouspensky

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En casi todas sus exposiciones, Gurdjieff regresaba a un tema que evidentemente consideraba de suma importancia, pero que era para muchos de nosotros difícil de asimilar.

El desarrollo del hombre, decía él, se opera a lo largo de dos líneas: «saber» y «ser». Para que la evolución se realice correctamente, ambas líneas deben avanzar juntas, paralelas una a otra y sosteniéndose una a otra. Si la línea del saber sobrepasa demasiado a la del ser, o si la línea del ser sobrepasa demasiado a la del saber, el desarrollo del hombre no puede hacerse regularmente; tarde o temprano tiene que detenerse.

gurdjieff“La gente capta lo que debe entenderse por «saber». Reconocen la posibilidad de diferentes niveles de saber: comprenden que el saber puede ser más o menos elevado, es decir, de más o menos buena calidad. Pero esta comprensión no la aplican al ser. Para ellos, el ser designa simplemente «la existencia», que ellos oponen a la «no existencia». No comprenden que el ser puede situarse a niveles muy diferentes, incluir varias categorías. Tomen, por ejemplo, el ser de un mineral y el ser de una planta. Son dos seres diferentes. El ser de una planta y el de un animal, son también dos seres diferentes. Igualmente lo son el ser de un animal y el ser de un hombre. Pero dos hombres pueden diferir en su ser más aún que un mineral y un animal. Esto es exactamente lo que la gente no capta. Ellos no comprenden que el saber depende del ser. Y no solamente no lo comprenden, sino que no quieren comprenderlo. En la civilización occidental en particular, se admite que un hombre pueda poseer un saber vasto, que pueda ser por ejemplo un sabio eminente, autor de grandes descubrimientos, un hombre que hace progresar la ciencia, y que al mismo tiempo pueda ser, y tiene el derecho de ser, un pobre hombre egoísta, discutidor, mezquino, envidioso, vanidoso, ingenuo y distraído. Parece que aquí se considera que un profesor tiene que olvidar en todas partes su paraguas.

“Y sin embargo, tal es su ser. Pero en Occidente se estima que el saber de un hombre no depende de su ser. La gente da mayor valor al saber, pero no sabe darle al ser un valor igual, y no tiene vergüenza del nivel inferior de su propio ser. Ni siquiera comprende lo que esto quiere decir. Nadie comprende que el grado del saber de un hombre es función del grado de su ser.

“Cuando el saber excede demasiado al ser, se vuelve teórico, abstracto, inaplicable a la vida, aun puede tornarse nocivo, porque en lugar de servir a la vida y de ayudar a la gente en su lucha contra las dificultades que la asaltan, tal saber comienza a complicarlo todo; desde luego, ya no puede aportar sino nuevas dificultades, nuevos problemas y toda clase de calamidades que no existían antes.

“La razón de esto es que el saber que no está en armonía con el ser, nunca puede ser bastante grande o, mejor dicho, no puede estar lo suficientemente calificado para las necesidades reales del hombre. Éste será el saber de una cosa, ligado a la ignorancia de otra: será el saber del detalle, ligado a la ignorancia del todo: el saber de la forma, ignorante de la esencia.

“Tal preponderancia del saber sobre el ser puede ser comprobada en la cultura actual. La idea del valor y de la importancia del nivel del ser está completamente olvidada. Y se ha olvidado también que el nivel del saber está determinado por el nivel del ser. De hecho, a cada nivel de ser corresponden ciertas posibilidades de saber bien definidas. Dentro de los limites de un «ser» dado, la calidad del saber no se puede cambiar, y dentro de estos límites, la única posibilidad de cambio reside en la acumulación de informaciones de una sola y misma naturaleza. Un cambio en la naturaleza del saber es imposible sin un cambio en la naturaleza del ser.

“Tomado en sí, el ser de un hombre presenta múltiples aspectos. El del hombre moderno se caracteriza sobre todo por la ausencia de unidad en si mismo y por la ausencia aun de la menor traza de aquellas propiedades que le complace especialmente atribuirse, la «conciencia lúcida», la «libre voluntad», un «ego permanente» o «Yo», y la «capacidad de hacer». Sí, por asombroso que esto les parezca, les diré que el rasgo principal1 del ser de un hombre moderno, que explica todo lo que le falta, es el sueño.

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“El hombre moderno vive en el sueño. Nacido en el sueño, muere en el sueño. Del sueño, de su significado y de su papel en la vida, hablaremos más tarde. Ahora, reflexionen solamente en esto: ¿qué puede saber un hombre que duerme? Si ustedes piensan en ello, recordando al mismo tiempo que el sueño es el rasgo principal de nuestro ser, no lardará en ser evidente para ustedes que Un hombre, si verdaderamente quiere saber, debe reflexionar ante todo en las maneras de despertarse, es decir, de cambiar su ser.

“El ser exterior del hombre tiene muchos lados diferentes: actividad o pasividad; veracidad o mala fe; sinceridad o falsedad; coraje o cobardía; control

de sí mismo o libertinaje; irritabilidad, egoísmo, disposición al sacrificio, orgullo, vanidad, presunción, asiduidad, pereza, sentido moral, depravación; todos estos rasgos, y muchos más, componen el ser de un hombre.

“Pero todo esto en el hombre es enteramente mecánico. Si miente, significa que no puede dejar de mentir. Si dice la verdad, significa que no puede dejar de decir la verdad; y así es en todo. Todo sucede: un hombre no puede hacer nada, ni interior ni exteriormente.

“Sin embargo, hay límites. Por regla general, el ser del hombre moderno es de una calidad muy inferior. A veces de una calidad tan inferior que no hay posibilidad de cambio para él.

Nunca hay que olvidarlo. Aquellos cuyo ser puede aún cambiar se pueden considerar afortunados. ¡Hay tantos que son definitivamente enfermos, máquinas rotas con las cuales no se puede hacer nada! Son la gran mayoría. Pocos son los hombres que pueden recibir el verdadero saber; si ustedes reflexionan sobre esto, comprenderán por qué no lo pueden los otros: su ser se opone a ello.

“En general, el equilibrio del ser y del saber es aún más importante que el desarrollo separado de uno o del otro. Porque un desarrollo separado del ser o del saber no es deseable de ninguna manera, aunque este desarrollo unilateral sea precisamente lo que parece atraer de manera especial a la gente.

“Cuando el saber predomina sobre el ser, el hombre sabe, pero no tiene el poder de hacer. Es un saber inútil. Inversamente, cuando el ser predomina sobre el saber, el hombre tiene el poder de hacer, pero no sabe qué hacer. Así el ser que él ha adquirido no le puede servir para nada, y todos sus esfuerzos han sido inútiles.

“En la historia de la humanidad, encontramos numerosos ejemplos de civilizaciones enteras que perecieron ya sea porque su saber sobrepasaba a su ser, o porque su ser sobrepasaba a su saber.”

¿A qué conduce un desarrollo unilateral del saber y un desarrollo unilateral del ser? – preguntó uno de los asistentes.

El desarrollo de la línea del saber sin un desarrollo correspondiente de la línea del ser, respondió G., produce un Yogui débil, quiero decir un hombre que sabe mucho, pero que no puede hacer nada, un hombre que no comprende (acentuó esta palabra) lo que sabe, un hombre que no aprecia, es decir: incapaz de evaluar las diferencias entre uno y otro tipo de saber. Y el desarrollo de la línea del ser sin un correspondiente desarrollo del saber produce un Santo estúpido. Es un hombre que puede hacer mucho pero que no sabe qué hacer, ni con qué; y si hace algo, actúa esclavizado por sus sentimientos subjetivos que pueden desviarlo y hacerle cometer graves errores, es decir, de facto, lo contrario de lo que quiere. Por consiguiente, en ambos casos, tanto el Yogui débil como el Santo estúpido llegan a un punto muerto. Se han vuelto incapaces de todo desarrollo ulterior.

“Para captar esta distinción y, de una manera general, la diferencia entre la naturaleza del saber y la del ser, y su interdependencia, es indispensable comprender la relación que tienen con la comprensión el saber y el ser, tomados en conjunto. El saber es una cosa, la comprensión es otra. Pero la gente confunde a menudo estas dos ideas, o bien no ve claramente donde está la diferencia.

“El saber por sí solo no da comprensión. Y la comprensión no se puede aumentar por el solo acrecentamiento del saber. La comprensión depende de la relación entre el saber y el ser. La comprensión resulta de la conjunción del saber y del ser. Por consecuencia, el ser y el saber no deben divergir demasiado, de otra manera la comprensión se encontraría muy alejada de ambos. Como ya hemos dicho, la relación del saber con el ser no cambia por el simple acrecentamiento del saber. Sólo cambia cuando el ser crece paralelamente al saber. En otras palabras, la comprensión no crece sino en función del desarrollo del ser.

“Con el pensamiento ordinario, la gente no distingue entre saber y comprensión. Piensan que cuanto más saben tanto mas deben comprender. Es por esto que acumulan el saber o lo que ellos así llaman, pero no saben cómo se acumula la comprensión y no les importa saberlo.

“Por lo tanto, una persona ejercitada en la observación de sí, sabe con certidumbre que en diferentes períodos de su vida ha comprendido una sola y misma idea, un solo y mismo pensamiento, de maneras totalmente diferentes. A menudo le parece extraño que haya podido comprender tan mal lo que ahora comprende tan bien, según cree. Sin embargo, se da cuenta que su saber sigue siendo el mismo; que hoy no sabe nada más que ayer. ¿Qué es, entonces, lo que ha cambiado? Lo que ha cambiado es su ser. Tan luego cambia el ser, la comprensión tiene también que cambiar. La diferencia entre el saber y la comprensión se aclara al darnos cuenta que el saber puede ser la función de un solo centro. Por el contrario, la comprensión es la función de tres centros. De modo que el aparato del pensar puede saber algo. Pero la comprensión aparece solamente cuando un hombre tiene el sentimiento y la sensación de todo lo que está vinculado a su saber.

“Anteriormente hemos hablado de la mecanicidad. Un hombre no puede decir que comprende la idea de la mecanicidad, cuando la sabe solamente con su cabeza. Tiene que sentirla con toda su masa, con su ser entero. Sólo entonces la comprenderá.

“En el campo de las actividades prácticas, la gente sabe muy bien diferenciar entre el simple saber y la comprensión. Se da cuenta que saber y saber hacer son dos cosas completamente distintas, y que saber hacer no es fruto sólo del saber. Pero, fuera de este campo de actividad práctica, la gente deja de comprender lo que significa «comprender».

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NOTA:
1) En el sistema de Gurdjieff se denomina “rasgo principal” al que aparece como la debilidad principal en la “falsa personalidad” de un individuo.

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cerebro naturaleza

¿QUÉ ES UNA EXPERIENCIA CUMBRE?

Por: Andrés Schuschny

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La experiencia directa espiritual, experiencia cumbre o peak o, como la llamó Jung, experiencia numinosa, es un tipo de experiencia que ha sido percibida por el ser humano desde tiempos inmemoriales y que continuamente, aunque a veces en forma metafórica o con imaginería es nombrada en la mayoría (sino en todos) los escritos religiosos a lo largo de la historia. Sin embargo, fue científicamente estudiada y definida de manera sistemática, por vez primera, por el psicólogo humanista Abraham Maslow.

Se trata de una experiencia tan importante y transcendente no sólo para quien tiene el infinito privilegio de tenerla sino para el mundo todo, que intentaré dar una definición basándome en lo realizado por este notable psicólogo. Estoy convencido de que promover la realización de esta experiencia en la gente, en mi caso mediante su difusión para que cada uno encare un proceso de búsqueda y desarrolle algún tipo de trabajo interior, sea de la escuela que sea, puede ser la llave para que todo en este mundo mejore y podamos cada día más actuar en armonía con nuestras posibilidades humanas sin que por ello actuemos en desmedro del prójimo. Como decía Krishnamurti, creo fehacientemente que la verdadera revolución en este mundo es revolucionarse y es por eso que tanto hablo de este tipo de experiencias que a continuación trataré de definir y describir.

abraham-harold-maslow_266962_mAbraham Maslow en su libro “Religions, Value and Peak Experiences”, definió como experiencia cumbre: “un estado de unidad con características místicas; una experiencia en la que el tiempo tiende a desvanecerse y el sentimiento que sobrecoge hace parecer que todas las necesidades se hallan colmadas”. Con esta definición quedan descriptos ciertos estados transpersonales y extáticos, caracterizados por la unificación, armonización e interconexión que percibe el experimentador quien se abre a la revelación de lo inefable del ser. Se trata de toda una categoría de experiencias místicas caracterizadas por la disolución de las fronteras personales y la sensación de ser uno con otras personas, con la naturaleza, con todo el universo y (tal vez) con eso que muchas religiones llaman Dios, sin definirlo debidamente.

En sus escritos, Maslow critica duramente a la posición tradicional de la psiquiatría occidental, la que sostiene que estas experiencias son síntoma de la enfermedad mental. Maslow demostró sin lugar a dudas, que las experiencias cumbre ocurren en personas normales y bien adaptadas. También observó que si se les permite completarse naturalmente es común que resulten en un mejor funcionamiento en el mundo y que conduzcan a lo que él llamó “la autorrealización”: una mayor capacidad para expresar el propio potencial creativo. El psiquiatra e investigador de la conciencia Walter Pahnke desarrolló una lista de las características básicas de una experiencia cumbre, basándose en el trabajo de Abraham Maslow. Utilizó el siguiente criterio para describir este estado de la mente:

• Unidad (interna y externa)
• Una fuerte emoción positiva
• La trascendencia a las categorías espacio y tiempo
• Sentido de lo sagrado (numinosidad)
• Naturaleza paradójica
• Objetividad y realidad de las percepciones obtenidas
• Inefabilidad
• Efectos posteriores positivos
Más recientemente y luego de estudiar las tradiciones de oriente, con especial énfasis en el budismo, Robert Gimello de la Universidad de Notre Dame (y ex de Harvard), realizó una clasificación más exhaustiva de las experiencias místicas.
• La sensación de Unidad y consecuente disolución o pérdida del “ego”.
• La pérdida del sentido del tiempo y del espacio.
• La sensación de contacto con lo Sagrado o lo Numinoso, como aquello con lo que conecta el místico y se presenta como factor esencial persistente en el mundo religioso.
• La sensación de objetividad y de realidad profunda. El místico fiable no es el psicótico que ha perdido contacto con la realidad. Al contrario, está dotado de un fuerte sentido de lo común que le permite ser testimonio de la realidad más profunda tanto como de la realidad más concreta y aparente.
• La cualidad noética, o sensación de la intuición de verdades profundas al margen del intelecto discursivo. Es una sensación realista de inmediatez radical que va unida a la experiencia mística. Así ha sido vivida por místicos como Ignacio de Loyola, Bernardo de Claraval, Al-Gazzali, Ovidio, Rumi, Ibn Arabi, etc.
• La superación del dualismo y de las contradicciones. Va más allá del principio de contradicción y del tercero excluido, llegando a la lógica transcendental de Hegel, o a la comprensión de la Tercera Fuerza de Gurdjieff, o a la «coincidentia oppositorum» de Nicolás de Cusa.
• La pérdida del sentido de la causalidad.
• Inefabilidad.
• La sensación de profunda paz y alegría. Inmensa felicidad, coherencia y una armonía interna imperturbable. Pero lo que importa sobretodo es la perdurabilidad de un estado de conciencia superior a lo comúnmente vivido.
• La percepción de Luz o Fuego. Es la experiencia literal de la iluminación. Lo describió Hildergard von Bingen, Teresa de Jesús, Jacob Böhme, Jacopone da Todi, etc.
• Transitoriedad.
• Cambio positivo de conducta. Es un criterio fundamental. Todas las grandes huellas de vida religiosa profunda llevan a los sujetos que los experimentan a un mundo interno más rico y una mejora de calidad en el mundo emocional.

Como esta lista y la anterior lo indican, un individuo que vive una experiencia cumbre tiene la sensación de sobreponerse a la fragmentación y división cuerpo/mente, y alcanza un estado de unidad y completitud interna total que usualmente resulta muy curativo y benéfico. Trasciende también la distinción normal entre sujeto y objeto, y vive un estado extático de unión con la humanidad, la naturaleza, el cosmos y eso que algunos llaman como Dios. Está asociado a una fuerte alegría, felicidad, serenidad y paz.

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Las personas que experimentan una conciencia mística de este tipo tienen la sensación de dejar la realidad ordinaria, en donde el espacio es tridimensional y el tiempo lineal para entrar en una zona mítica y sin tiempo donde ya no caben esas categorías. En este estado, la eternidad e infinitud pueden experimentarse en segundos del tiempo del reloj. Otra cualidad vivencial de la conciencia de la unidad es el sentido de numinosidad, un término que Carl Gustav Jung utilizaba para describir un profundo sentido de lo sagrado y lo santo que está asociado a ciertos procesos profundos de la psiquis.

La experiencia de lo numinoso nada tiene que ver con creencias religiosas previas o programas: es una percepción directa e inmediata de que se está ante algo que tiene una naturaleza divina y es totalmente diferente de nuestra percepción común del mundo de todos los días, de lo fenoménico. Las descripciones de estas experiencias están llenas de afirmaciones paradojales que violan las reglas básicas de la lógica. Es posible referirse a un estado místico diciendo que es como estar vacío de contenidos pero contenerlo todo. Ya que no presenta nada concreto, nada parece faltar, porque contiene a toda la existencia en potencia.

La persona que lo describa hablará de una completa ausencia del ego y dirá que su sentido de identidad estaba tan infinitamente expandido que contenía al universo entero. Otros podrán decir que se sintieron absolutamente insignificantes, sobrecogidos y humildes por la experiencia, pero guardan la sensación de un logro de dimensiones cósmicas, porque se sienten en cierta forma una nada, se perciben como conmensurables con lo que podría denominarse como Dios (o la totalidad).

Durante una experiencia mística tal vez se sienta que se accede al más alto conocimiento y sabiduría en cuestiones espirituales importantísimas. Por lo general esto no incluye información sobre el mundo material, aun que ciertos estados místicos han sido ocasionalmente una fuente de información válida que pudo utilizarse prácticamente. Es más usual tener una comprensión instantánea de la esencia de la existencia descrita por los Upanishads como “conocer Eso, el conocimiento que brinda el conocimiento de todo lo demás”. Este conocimiento de la verdadera naturaleza de la existencia se percibe en última instancia como mucho más real e importante que todas las teorías científicas o percepciones y conceptos de la vida cotidiana. La inefabilidad es un rasgo característico de este estado místico.

Es en verdad imposible describir a otros la naturaleza de estas experiencias, su profundo significado y su importancia, en especial a quienes nunca las han tenido. Casi todos los que relatan su experiencia mística se lamentan de la total ineficacia de las palabras para contarla. Quienes han tenido es te tipo de vivencia a menudo dicen que el lenguaje poético, aunque imperfecto, es el mejor vehículo para transmitir estos estados. Los versos in mortales de los grandes poetas trascendentales de Oriente, como Omar Khayyam, Rumi, Kabir, Mirabai, y Kahlil Gibrán, así como Hildegard von Bingen, William Blake, Rainer Maria Rilke y tantos otros así lo atestiguan. Si se permite que estas experiencias sigan su curso, es probable que ejerzan una influencia profunda y duradera en el bienestar general de la persona, su escala de valores y sus estrategias y estilos de vida. Suelen producir una mejora de la salud emocional y física, una mayor apreciación de la vida y una acritud más amorosa, tolerante y honesta hacia los demás seres humanos. Son capaces de reducir drásticamente la agresividad, la intolerancia, los impulsos irracionales y las ambiciones poco realistas.

Renacer y Universo

Hay ciertas situaciones en la vida que son especialmente capaces de producir una experiencia cumbre. En muchos casos, la disolución del ego se da cuando uno se ve sobrepasado por la percepción de algo exquisita mente bello. Esto suele ocurrir con la naturaleza: al bucear en jardines de coral, navegar en el océano o en una balsa por los rápidos de un río, acampar en el desierto, escalar montañas elevadas, andar en globo o practicar el parapente, por ejemplo. Varios astronautas han tenido experiencias de este tipo durante los vuelos a la luna y al orbitar la tierra. Otra fuente importante de experiencias cumbre la constituye el arte inspirado; en este caso, el arrobamiento místico puede ser experimentado tanto por el artista que crea o interpreta, como por el admirador sensible.

Muchas experiencias de conciencia de la unidad han sido inspiradas por el esplendor de monumentos como las pirámides egipcias, los templos hindúes, las catedrales góticas, las mezquitas musulmanas y el Taj Mahal; así como por música, pinturas o esculturas. El amor, el romance y el éxtasis erótico también disparan con frecuencia poderosas sensaciones de unidad con el todo. Lo mismo puede suceder cuando uno queda absorbido por la mirada de un bebé. Quizás resulte asombroso que las experiencias cumbres también se den en entrenamientos rigurosos y encuentros competitivos. Michael Murphy y Rhea White han brindado ejemplos sorprendentes de tales estados en su libro The Phychic Side of Sports. Recuerdo un capítulo de Animátrix donde un corredor se sale de la Mátrix (trasciende su ego diría yo) merced a su extremo esfuerzo.

Considerando que las experiencias cumbres son positivas y están llenas de posibilidades, puede resultar desconcertante que se conviertan en un motivo de crisis espiritual. La razón principal para tales complicaciones es que la cultura occidental en realidad no tiene una comprensión cabal de los estados alterados no ordinarios de conciencia. Como consecuencia, somos incapaces de reconocer el valor de estas experiencias, de aceptarlas y de contener a quienes las viven. Por eso es tan importante predicar a favor de semejante apertura, por eso este post…

La actitud que predomina en la psiquiatría tradicional y en el público en general, es que cualquier desviación de la percepción y la comprensión común de la realidad es patológica. Nada más lejos de la verdad. Sin embargo, en estas circunstancias, un occidental promedio que atraviesa un estado místico tenderá a cuestionar su salud mental y a resistir lo que experimenta. Los parientes y amigos probablemente apoyarán tal actitud y sugerirán que se recurra a la ayuda psiquiátrica. Mucha gente en el medio de una experiencia cumbre ha sido enviada a un psiquiatra, que le diagnosticó una patología, interrumpió la experiencia con medicación supresiva y tranquilizantes y le adjudicó el rol de paciente psiquiátrico de por vida. Craso error.

Digamos que tienes una experiencia de la luz interior, cegadora, extática, que hace estallar tu mente.

La experiencia es directa e inmediata, pero entonces sales de ella y quieres contarla a otro, o quizás simplemente quieres contártela a ti mismo. La forma en que interpretes esta experiencia determinará como la harás encajar en tu vida, como la compartirás con el mundo y como será tu futura relación con esta sensación luminosa que puede cambiar tu vida de manera total y definitiva.

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FUENTE: https://humanismoyconectividad.wordpress.com

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Expansión de conciencia

La última hora de vida

Por: G. I. Gurdjieff

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Imagina que sólo tienes unos pocos minutos, tal vez una hora, para vivir; de alguna manera has descubierto exactamente cuándo morirás. ¿Qué harías con esta preciosa hora de estadía en la Tierra? ¿Serías capaz de completar todas tus cosas en esta última hora? ¿Tienes una idea consciente sobre cómo hacerlo?

Y mientras sueltas tu último aliento ¿sentirías satisfacción al saber que has hecho todo lo posible en esta vida, para darte cuenta que estás presente constantemente, siempre vibrando, siempre esperando, como un hijo esperando a su padre marinero? En el mundo manifestado todo tiene su principio y su final. En el Mundo Real todo está siempre presente y un hermoso día se te permitirá olvidar todo y dejar el mundo “para siempre.”

La libertad vale un millón de veces más que la liberación. El hombre libre, aunque esté en esclavitud, sigue siendo un maestro de sí mismo. Por ejemplo, si te doy algo, digamos, un coche, el cual no tiene combustible, no se puede mover. Tu coche necesita un combustible especial, pero solamente tú puedes definir qué tipo de combustible se necesita y dónde conseguirlo.

Tienes que definirte a ti mismo, cómo digerir mis ideas para hacerlas tuyas y que te pertenezcan solo a ti. Tu coche no puede trabajar con el mismo combustible con el que trabaja el mío. Te sugiero sólo el material principal. Tienes que sacar de éste lo que puedas usar. Entonces, más valerosamente, siéntate al volante.

La vida orgánica es muy frágil. El cuerpo planetario puede morir en cualquier momento. Siempre está a un paso de la muerte. Y si te las arreglas para vivir un día más, es sólo una oportunidad accidental dada por la naturaleza. Si pudieras vivir una hora más, puedes considerarte una persona afortunada. Desde el momento de la concepción estamos viviendo de tiempo prestado.

Viviendo en este mundo tienes que sentir la muerte cada segundo, así que resuelve todos tus asuntos pendientes, incluso en tu última hora. Pero, ¿cómo puede alguien saber exactamente cuál es su última hora? Para sentirte seguro reconcíliate con la naturaleza y contigo mismo en cada hora que se te dé, entonces nunca se te encontrará desprevenido. Al hombre se le tiene que enseñar esto empezando desde la escuela: cómo respirar, comer, moverse y morir mejor. Esto tiene que convertirse en una parte de un programa educacional. En este programa es necesario incluir la enseñanza sobre cómo darse cuenta de la presencia del “Yo” y también cómo establecer conciencia.

Pregunta: ¿Cómo actuar si no sientes que hay algo sin acabar?
Gurdjieff contestó después de una pausa. Respiró profundamente y respondió:

Pregúntate quién estará en dificultades si mueres como un perro. En el momento de la muerte tienes que estar totalmente consciente de ti mismo y sentir que has hecho todo lo posible para usar todo, dentro de tus capacidades, en esta vida que te fue dada.

Ahora no sabes mucho sobre ti mismo. Pero con cada día que excaves más y más profundamente dentro de este montón de huesos, empezarás a saber más y más detalles. Día a día encontrarás lo que deberías haber hecho y lo que tienes que rehacer dentro de las cosas que has hecho. Un hombre de verdad es aquel que pudo tomar de la vida todo lo que de ella era valioso, y decir: “Y ahora puedo morir.” Debemos tratar de vivir nuestras vidas de manera que podamos decir cualquier día: “Hoy me puedo morir sin arrepentirme de nada.”

Nunca gastes infructuosamente tu última hora de vida, porque se puede volver la hora más importante para ti. Si la usas incorrectamente, puedes arrepentirte después. Esta sincera emoción que sientes ahora, puede convertirse para ti en una poderosa fuente de fuerza que te puede preparar para una muerte perfecta. Sabiendo que la próxima hora se puede volver la última para ti, absorbe las impresiones que te convertirán en un verdadero gourmet. Cuando la dama de la muerte te llame, prepárate siempre. El maestro sabe como tomar de cada deliciosa pieza el último trozo de lo más valioso. Aprende a ser el maestro de tu vida.

Cuando era joven aprendí a preparar fragancias. Aprendí a extraer la esencia de la vida, sus cualidades más sutiles. Busca en todo lo más valioso, aprende a separar lo fino de lo grosero. El que ha aprendido a cómo extraer la esencia, lo más importante de cada momento de la vida, ha alcanzado un sentido de calidad. Es capaz de hacer con el mundo algo que no puede hacer un aborigen.

Puede ser que en los últimos momentos de tu vida no tengas la opción de elegir dónde y con quién estar, pero tendrás la opción de decidir cuan completamente vivirás ese momento. La habilidad de tomar lo valioso de la vida es la misma que la de tomar lo más valioso de la comida, del aire y de las impresiones, las substancias necesarias para desarrollar tus cuerpos superiores. Si quieres tomar de tu vida lo más valioso para ti mismo, tiene que ser por el bien de lo superior; es suficiente dejar sólo un poco para ti mismo. Trabajar en ti mismo por el bien de otros es una manera inteligente de recibir lo mejor de la vida para ti. Si no estás satisfecho con la última hora de tu vida, puede que tampoco lo estés con tu vida entera. Morir significa pasar a través de algo que es imposible repetir de nuevo. Gastar tu precioso tiempo en nada significa privarte de la oportunidad de extraer lo más valioso de la vida.

En este mundo, vivir la vida, de principio a fin, significa otro aspecto de lo Absoluto. Todos los más grandes filósofos, se prepararon cuidadosamente para la última hora de su vida. Y ahora te daré el ejercicio para prepararte para tu última hora en la tierra. Trata de no malinterpretar ninguna palabra del ejercicio dado.

El Ejercicio

Recuerda la hora que ha pasado como si fuera tu última hora en la tierra y que justo acabas de darte cuenta de que has muerto. Pregúntate, ¿estabas satisfecho en esa hora?

Y ahora reanímate a ti mismo de nuevo y establece el objetivo para ti mismo. En la próxima hora (si eres afortunado para vivir una más) trata de extraer de la vida un poco más de lo que hiciste en la última hora. Define dónde y cuándo deberías haber estado más consciente, y en dónde deberías haber puesto más fuego interno.

Y ahora abre más tus ojos, y con esto me refiero a abrirte más posibilidades; sé un poco más valiente de lo que fuiste en la hora anterior. Ya que sabes que ésta es tú ultima hora y que no tienes nada que perder; intenta ganar más valentía, por lo menos ahora. Desde luego, no tienes que hacer tonterías.

Llega a conocerte mejor, mira a tu máquina como si la vieras desde afuera. Ahora, cuando estás muriendo, no tiene sentido mantener tu reputación y tu prestigio.

De ahora en adelante, hasta la verdadera última hora, aspira con persistencia para recibir lo más valioso que puedas de la vida, desarrolla tu intuición. Toma sólo unos pocos momentos cada hora para mirar a la hora que ha pasado sin juicios, y después sintonízate para extraer más de la siguiente hora.

Si consideramos cada hora como una unidad de vida independiente, intenta hacer lo máximo que puedas para usar cada unidad completamente. Esfuérzate y encuentra la manera de hacer en la siguiente hora mucho más que en la anterior, pero también se consciente de que te has encargado de las deudas que has acumulado hasta ahora. Aumenta la auto-exploración y el auto-conocimiento, y también aumenta la habilidad de dominarte a ti mismo, esto cambiará el trabajo de tu máquina, que siempre está fuera de control. Y estas habilidades se pueden convertir en el indicio de los verdaderos cambios. Y es absolutamente intrascendente lo que la máquina piense sobre esto.

…Vivir el resto de tu vida ensayando tu muerte cada hora no es nada patológico. Nadie recibe más de la vida que el paciente con cáncer, que sabe aproximadamente cuándo morirá. Y desde que él ya reconoció cómo desea pasar el resto de su vida, no tendrá que hacer el cambio total en ésta, pero podrá ir a algún lugar, a donde siempre deseó ir, que no lo haría en otras circunstancias.

El hombre que sabe que morirá pronto, tratará de usar al máximo cada hora del resto de su vida. Esto es exactamente a lo que Cristo se refería cuando dijo que los últimos días vendrán pronto, los días anteriores al Juicio Final. Todos estamos parados frente al Juez, pero no son los otros los que nos juzgan, sino nosotros mismos los que hacemos la última estimación de nuestra vida. No tenemos que fallar el examen más importante, en donde el juez más serio somos nosotros mismos.

Cada momento, por sí solo, representa la partícula de la Creación eterna. Por lo tanto a cada momento al que podemos extraer las sustancias más sutiles, a eso podemos llamarle “la esencia de la vida.”

Imagina la sustancia “aire” o la sustancia “impresiones.” Finalmente, dibuja en tu cabeza la sustancia “momento.” Si, hasta los momentos del tiempo son sustancias.

Si pudiéramos extraer las sustancias más finas de las más groseras, tarde o temprano tendríamos que pagar por esto. Esta ley es llamada La Ley del Equilibrio. Por esto aprenderemos a pagar inmediatamente por aquello que recibimos de la vida. Sólo entonces no tendremos ninguna deuda. Pagar inmediatamente, a esto se le llama “obra real.” “Hacer” es pensar, sentir, actuar, pero “obra real” es pagar inmediatamente.

Hacer sólo puede significar una cosa: extraer la esencia de cada momento de la vida y al mismo momento pagar todas las deudas a la naturaleza y a ti mismo; pero solamente cuando tienes “Yo,” puedes pagar inmediatamente.

La vida real no es un cambio de actividad, sino un cambio en la calidad de la actividad. El destino es el destino. Cada uno de nosotros tiene que encontrarse a sí mismo en el orden total de las cosas. No es tarde para empezar a hacerlo ahora, aunque has pasado la mayor parte de tu vida dormido. Empezando desde hoy puedes comenzar a prepararte para la muerte y al mismo tiempo, aumentar tu calidad de vida. Pero no pospongas el comienzo, tal vez de verdad sólo tienes una hora más de vida.

Para extraer lo más valioso de la vida, tienes que poder manejar tus emociones. Mira qué tan justamente puedes estimarte. Mírate atentamente y encontrarás varias extraordinarias maneras de ser justo. Cada vez date cuenta de los diferentes momentos en que el deseo aparece. Actúa como antes, pero siempre estate consciente de su presencia. Transporta al mundo la parte de tu sangre, pero la de nivel superior.

Pregunta: ¿Podemos compartir esto con otros? Pienso que es muy importante lo que escuchamos sobre esto esta tarde.
– Puedes volver a contarlo palabra por palabra, pero hasta que no lo hagas por ti mismo, no significará nada para otros. La existencia es el medio, o el instrumento, para la acción. Piensa en esto y encontraras el por qué.

Pregunta: Por lo tanto, ¿no podemos pagar las deudas, si no existimos, o si nuestro “Yo” está ausente?
– ¿Por qué tienes tanta necesidad de pagar? ¿Pagar para qué? Si la vida es sólo una coincidencia, entonces no hay necesidad de continuar. Esto no significa que tienes que terminar tu vida con un suicidio. Lo opuesto, tienes que poner todo tu esfuerzo en “vivir.” El hombre ordinario siempre vive, solamente, yendo con la corriente. No sólo está dormido, está absolutamente muerto. Para vivir realmente, es necesario apoyar los esfuerzos de la naturaleza, para tomar activamente de la vida y no actuar pasivamente, a donde sea que fluya.

Al final de cada hora después de que hayas estimado su utilidad, imagina que despertaste en lo absolutamente desconocido en comparación a la anterior que pasó. Es importante notar que la aparente continuidad de la última hora, realmente está cambiando con cada hora, aunque las cosas y personas parecen las mismas de antes. Con el tiempo aprenderás a verte a ti mismo como un espíritu de una sustancia especial, que viene de un mundo a otro, como un huésped, sin invitación de la naturaleza.

Mirando desde este punto de vista, evalúa todo lo que hagas en tu vida. Mira los resultados de todos tus esfuerzos del pasado y piensa qué sentido tienen ahora, en tu última hora de vida. Aquellos que están involucrados en el Trabajo están muertos a este mundo y, al mismo tiempo, están más vivos en este mundo que nadie más. Trabajo, algo extraño, impredecible, pero, para muchos, es imposible vivir sin él.

El modo ordinario de entender la vida es vanidad de vanidades. Por más grande que sea el resultado, es siempre de acuerdo a las medidas terrestres, tarde o temprano fallará. Hasta la arena está siendo hecha polvo por el tiempo. Hasta las personas más relevantes de la historia han sido olvidadas. Para entender las posibilidades reales de este mundo, es necesario encontrar lo que podemos alcanzar en este mundo, que será bastante útil en el Mundo Real.

Mira atentamente a las vidas de todas las personas más grandes, aquellos que dirigieron ejércitos, que tuvieron poder sobre otros. ¿Cuál es el beneficio para ellos de todas sus grandes acciones ahora cuando están muertos? Incluso cuando estaban vivos, todas estas grandes acciones no fueron más que sueños vacíos. No estamos aquí para elogiarnos a nosotros mismos o para probarnos a nosotros mismos, lo más repugnante en el hombre ordinario es la habilidad de satisfacer rápidamente a su carne.

La mayoría de las personas encuentran muchas excusas para no trabajar en sí mismos. Están en una completa prisión de sus debilidades. Pero justo ahora no hablamos sobre ellos, sino sobre ti.

Entiéndeme bien, no necesito seguidores, estoy más interesado en encontrar a los buenos organizadores, los verdaderos guerreros del nuevo mundo. Comprendo las debilidades de la organización, porque justo ahora no hablamos sobre la organización habitual que consiste de iniciados.

Te recuerdo una vez más: aprende a vivir cada una de tus horas con un beneficio más grande. Crea un detallado plan de tu última hora de vida. Para entender cómo debería morir uno, deberías hacer crecer raíces más profundas en la vida, sólo entonces podrás morir como un ser humano, no como un perro. Aunque, esto no es dado a todo el mundo, morir. Puedes convertirte en abono para nuestro planeta, pero realmente no significa morir. Morir a este mundo para siempre, es un honor que tienes que pagar con Trabajo Consciente y Sufrimiento Intencionado. Tienes que ganártelo.

Trata de imaginarte a ti mismo – relativamente – claramente en tu última hora sobre la Tierra. Escribe un tipo de guión de esta última hora, como si estuvieras escribiendo el guión para una película. Pregúntate: “¿Así es como quiero disponer de mi vida?” Si no estás satisfecho con la respuesta, reescribe el guión hasta que te guste.

Mira a la vida como un negocio. El tiempo es tu dinero para la vida. Cuando vienes a este mundo, se te dio una cantidad definitiva de dinero y no puedes excederla. El tiempo es la única moneda con la cual pagas por tu vida. Ahora mira cómo usaste la mayor parte de éste de una manera estúpida. Ni siquiera has alcanzado el objetivo principal de la vida, tener descanso. Fallaste como hombre de negocios, y como usuario de vida, te engañaste a ti mismo. Toda tu vida pensaste que todo se te ha dado gratis, y ahora de repente descubriste que no es gratis. Pagas por usar el tiempo, éste es el por qué cada momento de tu estadía aquí cuesta algo.

¿Entonces cómo podría ser posible para ti reembolsar por lo menos estas pérdidas? Comprueba si el déficit de tu cuenta bancaria es sólo temporal, o es quizá constante. ¿Perdiste el tiempo o pudiste invertirlo con éxito? Si has gastado todo tu dinero en vacaciones, entonces no hay nada que hacer más que arrepentirte por el pasado.

Durante muchos años, has estado gastando tu vida como si tus padres te hubieran dado una cuenta bancaria con crédito ilimitado. Pero ahora la cantidad se terminó y te das cuenta de que estás solo por completo y de que no hay nadie a quien recurrir. No hay más tiempo en tu cuenta bancaria. Ahora te ves forzado a ganar cada hora de tu vida. Toda tu vida te comportaste como un niño y gastaste el tiempo tal como lo hace una pareja de recién casados en su luna de miel.

Nuestro principal enemigo, que nos impide aplicar los esfuerzos necesarios, es la desesperanza. Sé que tienes muchas excusas para no prepararte para tu última hora de vida. El hábito es una gran fuerza, pero empezando una vez, puedes aprender a hacerlo cada vez más y más.

No te enredes todo el día, esfuérzate al menos una hora al día para hacer un esfuerzo, de lo contrario perderás todo. Piensa sobre el ensayo de tu última hora como si fueran ejercicios de ballet, tienes que hacerlo toda tu vida.

Yo dedico cuatro horas al día a este ejercicio, pero cuando era joven, le dedicaba el doble.

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Traducción del Ruso por Alexandra Kharitonova, con traducción gratis al Inglés por Reijo Oksanen
Fuente: http://www.trinityatierra.com/2011/08/01/la-ultima-hora-de-vida-por-g-i-gurdjieff/

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