Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘percepción’

retrato-de-raymond-abellio

Raymond Abellio, seudónimo del escritor francés Georges Soulès (1907-1986)

UN TESTIMONIO DEL ESTADO DE DESPIERTO

«Cuando, en la actitud natural que es propia de la totalidad de los que existen, “veo” una casa, mi percep­ción es espontánea; es la casa lo que percibo y no mi pro­pia percepción. Por el contrario, en la actitud “trascen­dental”, percibo mi percepción misma. Pero esta percepción de la percepción altera radicalmente el esta­do primitivo. El estado vivido, ingenuo en un principio, pierde su espontaneidad precisamente por el hecho de que la nueva reflexión toma por objeto lo que era primer estado y no objeto, y de que, entre los elementos de mi nueva percepción, figuran no solamente los de la casa como tal, sino también los de la percepción misma como flujo vivido. Y lo que importa esencialmente en esta “al­teración” es que la visión concomitante que tengo, en este estado birreflexivo o mejor, reflexionado-reflexivo de la casa que fue mi motivo original, lejos de perderse, alejarse o confundirse por esta interposición de “mi” percepción segunda ante “su” percepción primaria, se encuentra paradójicamente intensificada, más clara, más presente, más cargada de realidad objetiva que antes.

vida-espiritual

Nos encontramos aquí ante un hecho injustificable por el puro análisis especulativo: el de la transfiguración de la cosa como hecho de conciencia, el de su transforma­ción, como diremos más tarde, en «supercosa», el de su paso del estado de ciencia al estado de conciencia. Este hecho se desconoce generalmente, aunque sea el más chocante de toda experimentación fenomenológica real. Todas las dificultades con que tropieza la fenomenolo­gía vulgar y, desde luego, todas las teorías clásicas del “conocimiento”, residen en el hecho de que consideran la pareja conciencia-conocimiento (o más exactamente, conciencia-ciencia) como capaz de abarcar por sí sola la totalidad de lo vivido, siendo así que habría que consi­derar en realidad la trilogía conocimiento-conciencia-ciencia, que es la única que permite un arraigo realmente ontológico de la fenomenología. Ciertamente, nada puede poner de manifiesto esta transformación, salvo la experiencia directa y personal del mismo fenomenólogo. Nadie puede pretender haber comprendido la feno­menología realmente trascendental si no ha practicado con éxito este experimento y no se ha visto él mismo “iluminado” por aquél. El dialéctico más sutil, el lógico más agudo, si no han vivido aquella experiencia y no han visto, por tanto, otras cosas debajo de las cosas, sólo po­drá hilvanar discursos sobre la fenomenología, pero no asumir una actividad realmente fenomenológica.

percepcion-alterna

Tome­mos un ejemplo más preciso. Desde lo más remoto de mi recuerdo, siempre he sabido distinguir los colores: el azul, el rojo, el amarillo. Los veían mis ojos, tenía de ellos la experiencia latente. Ciertamente, “mis ojos” no se preguntaban sobre ellos, y, por lo demás, ¿cómo ha­brían podido formular preguntas? Su función es ver, no verse viendo; pero mi cerebro mismo estaba como adormecido, no era en absoluto el ojo del ojo, sino una simple prolongación de este órgano. Así, decía solamen­te y casi sin pensarlo: éste es un bello rojo, o un verde un poco apagado, o un blanco brillante. Un día, hace algu­nos años, paseando por los viñedos que se extienden en cornisa sobre el lago Leman y que constituyen uno de los más bellos escenarios del mundo, tan bello y tan vas­to como el “Yo”, que, a fuerza de dilatarse, se siente di­suelto en él y bruscamente se recupera y se exalta, se produjo un acontecimiento súbito y para mí extraordi­nario. Yo había visto cien veces el ocre de la vertiente abrupta, el azul del lago, el violeta de los montes de Saboya y, al fondo, los glaciares resplandecientes del Gran Combin. Supe por primera vez que jamás los ha­bía mirado. Sin embargo, vivía allí desde hacía tres me­ses. Desde el primer instante, ciertamente, este paisaje no había logrado disolverme, sino que lo que le respondía en mí no era más que una exaltación confusa. Cierto, el “Yo” del filósofo es más fuerte que todos los paisajes. El sentimiento punzante de la belleza no es más que la recuperación por el “Yo”, que se fortifica con ello, de la distancia infinita que le separa de aquélla. Pero aquel día supe, bruscamente, que yo mismo creaba aquel paisaje, que nada era sin mí: “Soy yo quien te veo, y que me veo verte, y que, al verme, te hago.” Este verdadero grito in­terior es el que lanza el demiurgo a raíz de “su” creación del mundo. No es sólo suspensión en un mundo “anti­guo”, sino proyección de uno “nuevo”. Y en aquel ins­tante, en efecto, el mundo fue de nuevo creado. Jamás había visto semejantes colores. Eran cien veces más in­tensos, más matizados, más “vivos”. Supe que acababa de adquirir el sentido de los colores, que había renacido a los colores, que jamás, hasta entonces, había visto real­mente un cuadro penetrado en el Universo de la pintu­ra. Pero supe también que, por esta llamada a sí de mi propia conciencia, por esta percepción de mi percep­ción, tenía la llave del mundo de la transfiguración, que no es un trasmundo misterioso, sino el mundo verdade­ro, aquel en que la Naturaleza nos tiene “exiliados”. Nada de común, por cierto, con la atención. La transfi­guración es plena, la atención no lo es. La transfigura­ción se conoce en su suficiencia cierta, la atención tiende a una suficiencia eventual. No puede decirse, entiéndase bien, que la atención sea vacía. Por el contrario, es no-vacía. Pero la no-vacuidad no es la plenitud. Cuando volví al pueblo aquel día, las gentes con quienes me cruzaba estaban en su mayoría “atentas” a su trabajo: sin embargo, todos me parecían sonámbulos.»

**********
FUENTE: Raymond Abellio, Cahiers du Cercle d’Etudes Métaphysiques. (Publicación interior, 1954),recogido por  Louis Pauwels en “El Retorno de los Brujos”.

Read Full Post »

1234727_606555166063302_1597980968_n

EL CAMINO DEL CORAZÓN

                                                            Por: Dr. David R. Hawkins

Instrucción

Podría parecer que la información acerca de la conciencia y la estructura y función del pensamiento y la percepción, son principalmente de valor para los buscadores espirituales que han elegido el camino de la no-dualidad (Advaita) (1). Estos temas, sin embargo, tienen un valor igualmente grande para el aspirante que ha elegido el camino de la devoción del corazón. En la práctica, sin embargo, la mayoría de los buscadores combinan estos caminos, y es principalmente una cuestión de énfasis o de estilo de práctica.

El objetivo principal del camino del corazón es llegar a ese nivel de conciencia llamado Amor Incondicional. La energía de la inspiración y la devoción facilita la entrega de los posicionamientos y resulta en la confianza en la gracia de Dios. Aunque este proceso parece conceptualmente simple, como todo el mundo ha encontrado por experiencia, a menudo es más difícil de lo que habrían esperado. El devoto sincero descubre que el esforzarse por el amor incondicional tiene la desagradable facultad de aflorar lo contrario del objetivo al que te has dedicado. Esto está representado en el conciso dicho espiritual “El amor atrae lo opuesto.”

Hay que recordar que el amor y la paz son las mayores amenazas para el “ego”, que se defiende recurriendo a las atrincheradas posiciones que se encuentran ocultas en el inconsciente. Estas actitudes sin amor han surgido de la biológica aún presente, orientada a la supervivencia del cerebro animal que surgen en la infancia, donde las presiones paternas y de la sociedad les obligaron a pasar a la clandestinidad por los mecanismos psicológicos conocidos del ego: la represión, la negación, la supresión, la reacción a la formación, la proyección y la racionalización.

Estos mecanismos auto-ejecutados se aplican a las diversas sub-personalidades, así como a la identidad principal del yo. Las creencias y las emociones se vuelven programadas por el aporte de la sociedad, la historia, la cultura, los compañeros, la iglesia, la escuela, los padres y, ahora, muy importante, los medios de comunicación. Todo lo anterior está fuertemente influenciado y, en cada caso, facilitado o dificultado por el ADN, los factores genéticos, las hormonas de la madre, y el destino biológico innato. El rango de opciones es incluso alineado con la estructura corporal, como en los llamados somatotipos (endomorfo, mesomorfo, ectomorfo).

También hay, obviamente, muchos factores más que influyen en la personalidad y el contenido del ego, como el nivel de Cociente Intelectual, el estatus socio-económico, la clase, la salud, la geografía, el entorno, el cuidado en la infancia y otros. Estos factores, sin embargo, son visibles, y el tema es estudiado por muchas ramas de la ciencia y la investigación.

Tal vez de mayor alcance por su efecto total, es el factor invisible del karma “heredado” y sus influencias multitudinarias e insospechadas. Nacer un ser humano con un ego es ya un profundo “acontecimiento kármico”.

Uno puede ver el ego espiritual como la manifestación actual de su karma, así que “deshacer el ego” es lo mismo que resolver el propio karma porque son operativamente uno y lo mismo. Si el término “karma” no es aceptable, puedes utilizar el término “inconsciente” en su lugar.

A pesar de que los obstáculos a superar serán los mismos si se los considera desde el punto de vista del karma o de lo inconsciente, una importante excepción es que el estudiante que ha hecho alguna investigación sobre sus propios antecedentes kármicos, se liberará de mucha autocompasión, resentimiento e ira, de las ingenuamente asumidas “injusticias” de la vida.

La investigación kármica se hace mejor cuando las respuestas específicas necesitan aclaración. Estos descubrimientos pueden ser de gran ayuda y salvar años, o incluso vidas, de trabajo espiritual estéril. El valor básico de la investigación kármica es que la información derivada, luego recontextualiza el problema, lo coloca en el escenario en el que surgió y facilita su resolución.

La investigación de vidas pasadas revela, a menudo, el origen de sucesos recurrentes en la vida o temas. Los mecanismos psicológicos del ego más frecuentemente encontrados son:

1. Deshacer.- Repites patrones del pasado para tener la oportunidad de tomar mejores decisiones en esta ocasión.

2. Reacción a la Formación.- Tomas un punto de vista en el extremo opuesto o posicionamiento en esta vida para mantener su opuesto reprimido y fuera de la conciencia.

3. Proyección.- Lo que es doloroso para uno mismo es proyectado sobre los demás.

4. Retorno de lo reprimido – En esta vida, lo que hiciste a los demás lo sufres ahora al contrario, como víctima.

5. Negación.- Las motivaciones y pensamientos son totalmente reprimidos y calificados como “no míos”.

Aunque lo anterior pueda parecer una opinión simplista de la psicología básica, estos conceptos deben estar disponibles para un rápido acceso, ya que estos mecanismos están implicados en la purificación espiritual. A menos que los fundamentos sean descubiertos, pueden pasar grandes periodos de tiempo para superar muchas de las características de la personalidad que pueden traer culpa, vergüenza y sufrimiento al devoto espiritual que está atravesando la purificación espiritual.

La investigación kármica/inconsciente es también gratificante, ya que revela que un rasgo específico o suceso surge en un contexto específico – tiempo y lugar – y pierde su energía negativa cuando se ve de nuevo. En el momento en que fue registrado en la conciencia de una “vida anterior”, el ego había exaltado un juicio erróneo basado en un posicionamiento, que luego persistió sin ser curado por la auto-comprensión.

Al mirar en el pasado, es preciso recordar que en siglos anteriores el nivel global de la conciencia de la humanidad estaba por debajo de 190 (2), lo que está por debajo de la Integridad. Por tanto, la vida fue barata, la violencia y la brutalidad eran normales, y la ignorancia prevalecía. Al nivel de conciencia 190, las ejecuciones en masa podían ser fácilmente racionalizadas como, por ejemplo, que se hacían por el bien de la revolución, el país, la causa, la Iglesia, etc. Las mismas acciones, así como sus débiles excusas, no serían aceptadas de manera favorable en el mundo actual, donde el nivel de conciencia ha avanzado globalmente al 207 y tiende a ser de 400s en los países civilizados.

Imagen Mapa Escala de la Conciencia

Cuando uno mira la Escala de la Conciencia, se hace evidente que un nivel específico implica que lo que está por debajo de nuestro nivel actual de funcionamiento ha sido trascendido, al menos de manera importante, y que los niveles superiores presentan el material a ser comprendido y trascendido. Por ejemplo, si una persona está generalmente amando y es capaz del verdadero amor (lo que aplica sólo al cinco por ciento de la población), entonces pueden asumir que su calibración está aproximadamente en el nivel de 500. El siguiente paso sería el de transformar esa capacidad de amar al nivel del Amor Incondicional (que calibra a 540).

Esto significaría buscar las excepciones para amar, que se basan en los posicionamientos, tales como los juicios de bueno/malo, culpable/inocente, merece/no merecen, y el recorrido general de los resentimientos. Estos revelarán los pares de opuestos, cuyos posicionamientos son fácilmente descubiertos. Los bloqueos a aprender esto, entonces son descubiertos debido a la función de la percepción en sí misma. A menudo, los buscadores inspirados tratan de forzarse a amar lo no amado y perdonar a los culpables. Esto se hace imposible debido a que la “mala” gente está siendo percibida como mala; por tanto, el éxito significa trascender la dualidad creada por los posicionamientos de la dualidad. Es útil recordar que la mayoría de las personas no pueden ser diferentes de lo que son, porque están dirigidas por un sinfín de programas y sistemas de creencias.

La razón de que la mente reniegue de la propia tendencia negativa es por la culpa y la vergüenza. Cuando una tendencia es entendida y recontextualiza, ya no se ve tan horrible y, por tanto, ya no tiene que ser reprimida.

Es interesante recordar la herencia biológica y presumir que todo lo que pasó en una vida anterior o tiempo, se compone principalmente de instintos primitivos, lo que Freud llamó el “Id”. Uno puede suponer que la matriz subyacente de mucha negatividad tiene que ver con impulsos e instintos primordiales que son narcisistas, animales, rudos e incivilizados. El primitivo animal interior es, por supuesto, totalmente inexperto y aborda los extremos, y sus instintos predadores no tienen piedad. Piensa en términos de muerte, asesinato, y tomando lo que uno quiere por la violencia, la violación, la violencia hacia los objetos sexuales, masacrando al rival y odiando a todos los que frustran la satisfacción de sus instintos, los cuales quedan marcados como el enemigo. Si la mente percibe que esos pensamientos e impulsos son los “míos”, entonces reacciona con culpa, miedo, negación y proyección.

El trabajo espiritual implica no sólo saber acerca de Dios, sino también “conocer tu propia santidad” (3). Con la adecuada comprensión, el camino del corazón y el camino de la mente se mezclan en cada prójimo, donde los propios términos son simplemente productos de la percepción. En realidad, no hay separación entre mente y corazón. Se podría decir que el corazón tiene una mente propia, y la mente tiene un corazón propio. Al final, ellos son uno y lo mismo en la Totalidad del Ser.

♥ ♥ ♥

NOTAS DEL GRUPO ESPÍRITA DE LA PALMA:
1) Bajo diferentes denominaciones, en las distintas tradiciones espirituales se habla de los dos senderos básicos para nuestra evolución interior o, si se quiere decir así, que llevan a Dios, como son el del corazón (el amor, la devoción, el servicio desinteresado, el sometimiento, el culto y la adoración) o el de la mente, llamado “Advaita” o sendero de la no dualidad en los Vedas.
Advaita” es una palabra del sánscrito que significa “no dos”. Advaita no es una filosofía ni una religión, es una experiencia en la que no existe separación entre sujeto y objeto, un “yo” y el resto del universo, un “yo” y Dios. 
2) Para mayor entendimiento, invitamos al lector a que lea las diferentes entradas que encontrará en este mismo blog sobre varios aspectos del trabajo y legado del Dr. David R. Hawkins. Sin embargo, recordaremos que una de sus mayores aportaciones es el Mapa de la Escala Calibrada de la Conciencia (que reproducimos en esta entrada), una herramienta muy útil para entender el proceso evolutivo de la conciencia, sus diferentes estados y correspondencias.
3) Entiéndase en el sentido de integridad e inocencia intrínsecas.

♥ ♥ ♥

FUENTE: Fragmento del capítulo 19 de la obra “Yo, Realidad y Subjetividad”, del Dr. David R. Hawkins, titulado precisamente como esta entrada.

Read Full Post »