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Posts Tagged ‘relato de sabiduría’

Esta es una instructiva historia que habla de liderazgo. Un verdadero líder hace, a veces de formas que parecen extrañas, que tomemos la iniciativa en nuestras vidas y demos lo mejor de nosotros mismos; los verdaderos líderes en ocasiones tienen que dar la mejor pedrada si quieren resultados extraordinarios. El mejor líder hace de ti un líder por hacerte responsable de tu propia vida.

Árbol solitario

UN RELATO DE SABIDURÍA

Mangos

Una vez había un hombre al que le gustaba mucho comer mangos, un día decidió conseguir lo mangos más dulces disponibles de la punta de la copa de un árbol. Los mangos que han sido expuestos a la luz del sol son los más dulces.

Trepó hasta la punta del árbol donde las ramas eran delgadas y se las arregló para cortar algunos dulces y rojizos mangos, pero al estar descendiendo se resbaló y se cayó del árbol. Afortunadamente mientras caía logró agarrarse de una rama y permaneció colgado de ella, luego comenzó a llamar a los lugareños por ayuda. Inmediatamente llegaron con una escalera y varas, pero no pudieron ayudarlo.

Después de algún tiempo una persona calmada y pensativa llegó – un sabio muy conocido que vivía en una cabaña sencilla cercana -; la gente estaba muy curiosa de ver qué es lo que él haría, pues era famoso en resolver problemas de la gente en el área y algunas veces los problemas eran complicados.

Permaneció en silencio por un minuto y luego recogió una piedra pequeña y se la arrojó al hombre que colgaba, todo el mundo quedó sorprendido. El hombre que colgaba comenzó a gritar: “¿Qué haces? ¿Estás loco? ¿Quieres que me caiga y me rompa el cuello?” El sabio permaneció en silencio y luego tomó otra piedra pequeña y se la arrojó de nuevo al hombre, quien se puso furioso y dijo: “¡Si tan sólo pudiera descender, te mostraría…!”

Eso era lo que todos querían, que descendiera, pero ¿cómo? Ahora todo  el mundo estaba tenso acerca de qué sería lo que iba a pasar. Algunos querían castigar al sabio pero no lo hicieron; el sabio recogió otra piedra pequeña y se la arrojó de nuevo al hombre que colgaba, incluso con mucho más fuerza. Ahora el hombre se volvió iracundo y desarrolló una gran determinación por descender y tomar venganza.

Entonces el hombre usó toda su habilidad y fuerza y de algún modo alcanzó las ramas cercanas donde estaba seguro para comenzar a descender, ¡y lo hizo! Todos estaban asombrados. “¿Dónde está el sabio?”, preguntó el hombre rescatado. Los lugareños exclamaron: “¡Oh, él es un sabio, así que no se esperó a que bajaras y lo golpearas!  A lo que el hombre contestó: “Realmente lo haré añicos”  Los lugareños le respondieron: ¡Oye, espera un minuto, él sólo quería ayudarte y es quien te provocó induciéndote a que tú mismo te ayudaras”. El fanático por los mangos dulces se detuvo por un segundo, pensó por un momento y admitió: “Sí, todas las buenas intenciones y la compasión de la gente no me ayudaron, pero el sabio expertamente me indujo a dar lo mejor de mí mismo para salvarme. Debería estar agradecido y no iracundo”.

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